La idea de hacer la ruta a través de los Montes Aquilianos del Bierzo, parte del día que habiendo terminado de hacer la Integral , Rx8 me pregunta si seria factible el hacerla en bici, pues aunque, él ha recorrido prácticamente todos los rincones del Bierzo en todos los años que lleva andando en bicicleta, esta parte no la conocía. Parece ser que ya hace un par de años el Serpha acompañado de Alberto ya la había realizado , pero en el sentido inverso, partiendo de la Guiana dirección al Morredero, pero que no les había quedado mas ganas de repetirla por su dureza. La idea ahora era hacerla a la inversa, con lo cual, aunque a la vista desde Ponferrada, pueda parecer lo contrario dado la mayor proximidad de la Guiana, se hace un poco más llevadera, pues se parte de las cotas en altura, mas altas, para ir a las mas bajas, aunque no es propiamente un descenso pues los desniveles que hay que recorrer son considerables.
La salida desde Ponferrada, en vehículos, después de cargar las bicis en la furgoneta, alguno de los que originariamente se había apuntando no fue capaz de levantarse y no apareció, pero hubo alguno que se animo a ultima hora , por lo que el numero de personas no se movió de los catorce que en principio se habían inscrito.
Ya en los Portillines, los nervios empezaron a apoderarse de Rx8, pues veía que la furgoneta no se paraba donde había previsto arrancar la marcha, y empezó a sospechar que alguno pretendiera hacerse la ruta entera en furgoneta. Sin siquiera apearse.

El día era agradable, soleado, y con la altura hacia que las temperaturas fueran muy llevaderas, cosa muy de agradecer, pues ya se sabe que a estas alturas, el tiempo te puede jugar una mala pasada, y una simple nube o racha de viento hacer que una placida ruta se transforme en un infierno.
Rápidamente desechamos todos los equipamientos invernales, y nos pusimos en marcha, rumbo a las antenas de la cabeza de Yegua. Pasamos primeramente al lado de una pequeña edificación, en esta parte se coloco originalmente el remonte de ski que ahora esta en la base de la estación del Morredero, que posteriormente tuvo que ser cambiado, pues la nieve en esta zona es muy venteada, y no conseguía acumular espesuras. Aquí el camino todavía es una pista transitable por los 4x4 que a menudo suben a las antenas para su mantenimiento.

En esta primera cuesta, de la Silla de la Yegua, la de calentamiento, ya nos dimos cuenta, de que no iba a ser fácil el trayecto, pues a pesar de que el camino estaba bastante transitable, la pendiente ya era bastante curiosa, pero rápidamente esas primeras dudas quedaron rápidamente eclipsadas, ante la majestuosidad del paisaje que se despliega, nada mas que coronas las primeras cumbres. Alguien del grupo, recordando sin duda sus tiempos de monaguillo, exclamo ante tanta belleza.
-?Todo esto te daré si te postras ante mi?

Una vez coronado la cabeza de la yegua, y hecha la primera pausa para disfrutar del valle del Silencio desde nuestra atalaya, comienza la primera bajada, con bastante pendiente y no carente de cierto peligro, pues, el terreno esta muy suelto, con las aristas de las pizarras amenazando a las cubiertas de nuestras bicis. El primero que se lanzó para abrir el camino fue el Sherpa, y fue también el primero que tuvo el primer pinchazo. Este contratiempo ya le dejó muy tocada la rueda, y que al final de la ruta, tuvo que ser remendada con cinta americana, para poder volver a casa.





Seguidamente comenzamos la ascensión a las Verdianas, aquí una zona de rocas nos obliga a descabalgar de las bicis, y trepar con ellas al hombro, para alcanzar la cima. En la que nos tuvimos que quedar esperando hasta que el Sherpa consiguió arreglar su pinchazo y nos alcanzó. Aprovechamos el alto, para comer algo






Una vez que el Sherpa y Morfeus , que se habían quedado a ayudarle nos alcanzaron reempredimos la marcha, dirección a Pico tuerto. Aunque algún valiente intentó hacerla encima de su bici, la mayoría optamos por bajarnos de ella ante la dureza de la subida.





Otro reagrupamiento, en lo alto del Pico Tuerto, junto a la cruz de fontanería que alguien ha puesto en lo alto, Rx8 aprovecho para enseñarme por donde se había tirado con sus tablas de ski la temporada pasada, la verdad,que visto desde arriba daba miedo siquiera el pensarlo, por donde bajaron.


A continuación, vino una de las partes mas divertidas de la marcha, pues es una bajada muy tendida y divertida hasta prácticamente la falda de la Guiana. Eso si, con un sendero muy encajado, que no permitía adelantamientos y que ante algún tropezón estuvo a punto de ocasionar alguna caída en efecto dominó. En este tramo, fue Rx8 el que pincho una de sus ruedas, y por el que tuvimos que estar un rato esperando.





La subida a la Guiana, fue la mas dura, por el cortafuegos, al final no llegamos a la cima, optando por continuar por el mismo cortafuegos rodeándola a la izquierda


que ya nos llevaría al camino que baja al Campo de las Danzas, camino ancho y cuesta abajo que aprovechamos para soltar un poco las bicis, que ya empezaban a cansarse de tanto hombro.


En el Campo de las Danzas, cogimos el camino que sale de frente, cuesta arriba, en dirección a las peñas que están por encima de Ferradillo. Después de una subida, llegamos hasta las peñas, donde aprovechamos para hacer otra parada y ojear otro poco el paisaje, al fin y al cabo estabamos allí para disfrutar de las vistas.






Desandamos un poco el camino que nos había llevado a las peñas, y cogimos un desvío que sale a la izquierda que nos llevaría ya en dirección al Mirador de Orellan



un trayecto, ya por caminos anchos, que se hizo a buen ritmo, el hambre empezaba a apretar y el olor de las viandas que nos esperaban nos ayudaron a hacer estos últimos km. La llegada a Orellan se hace por la Braña que esta justo por encima del mirador, en la que ahora se ha emplazado un merendero, unas ultimas fotos, con nuestro patrimonio al fondo y ya directamente al mesón.








El resto del día se paso rápido, una muy agradable comida, y terminada esta la vuelta a casa, ya por la carretera, pues el cuerpo después de las viandas, ya no estaba para grandes gestas deportivas, bajamos por Chano, Borrenes , Priaranza , Santalla y Villalibre, con el consiguiente pique pedalero entre algunos que habian abusado de los carbohidratos y precisaban quemarlos, a los cuales, perdimos de vista.








Foto de familia de la marcha (Montaje, a ver si adivinais, quien es el infiltrado)

